NÚRIA GÜELL (Esp)
Apátrida por voluntad propia
2015-2016
La nacionalidad se concibe como la cualidad que infunde a una persona el hecho de pertenecer a una comunidad nacional organizada en forma de Estado. El proyecto surge de mi desidentificación con la estructura Estado-nación y de mi rechazo a la nacionalidad como construcción identitaria impuesta.

Solicité a varias instituciones estatales renunciar a mi nacionalidad adquiriendo el estatuto de apátrida, petición que me fue denegada sin argumentación. En respuesta a esta negativa, encargué a una abogada un informe basado en la legislación española el cual reveló que solo está contemplada la pérdida de la nacionalidad como castigo impuesto por el Estado, y en ningún caso la posibilidad de que una persona pueda renunciar a tener nacionalidad.

Partiendo del Artículo 1 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, según el cual «todos los seres humanos nacemos libres», encargué a la abogada un segundo informe para saber si, a través del derecho de autodeterminación, podía renunciar a la nacionalidad. La investigación reveló que este derecho solo está contemplado como un derecho colectivo en vías de la creación de un nuevo Estado o nación, es decir, que este derecho solo permite reproducir la misma estructura.

Después de un año y medio, el Ministerio de Justicia me ha notificado que la petición es inviable: el marco legal vigente no contempla que puedan existir personas sin nacionalidad por voluntad propia. Esto es, toda persona debe pertenecer obligatoriamente a un Estado. Y aunque el Estado no permita renunciar a él, sí se reserva el derecho de expulsar.